lunes, 25 de mayo de 2015

CAMBIAR EL FINAL DE LA HISTORIA



No sé cuantas veces, mientras fui asidua lectora de novelas o espectadora de películas, quise cambiar un final del libro o película y me sentí decepcionada porque el final no era lo que esperaba. No me gustan los finales obvios, crueles o demasiado rosa, o los que dejan la puerta abierta y nos dejan con la historia sin terminar. Con el tiempo aprendí a aceptarlos y a dejar de pensar que si yo yo hubiera tenido forma de intervenir en la historia el final había sido diferente.

La vida real nos enseña que los finales de libro o película difieren de los creados... y por mucho... las cosas casi nunca salen como esperamos y cuando terminan, no terminan como lo imaginamos. Normalmente los finales en nuestra vida nos sorprenden principalmente a nosotros. 

Ahora, quiero explorar la posibilidad de imaginar los finales, tanto de las historias creadas por otros como los de mi propia vida. Decidí tomar la oportunidad de crear finales diferentes y compartirlos, para que, quienes me lean, puedan ver a través de esta ventana otra opción o decidan a su vez crear un final diferente, que sea una ventana para el final de alguien más. 

Para el final de esta entrada, un atardecer, la hermosa manera en que Dios nos recuerda que cada día puede tener un final único, especial, al alcance de quienes estén dispuestos a alzar los ojos y tomar unos minutos para disfrutarlo.




Bienvenidos!

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